Esta diminuta ave, así como varias de su especie se dejaban ver por doquier en esta zona, a veces revoloteando sobre las flores de los espinos y en otras, posadas sobre los añosos eucaliptos.
La razón de su ausencia en este y otros lugares no es un misterio; ya que el acelerado cambio climático y el constante crecimiento de las poblaciòn, reemplazando las àreas verdes por hierro y cemento han hecho que su reproducción sea cada vez mas escasa, y que muchos incluso migren, buscando
Están presentes aún en mi memoria, los días de mi comprensible inocencia infantil, y sobre todo aquella tarde, en que honda (resortera) en mano y en compañia de mis amigos, salí de “safari” a la campiña Huallanquina en busca de esas hermosas avecillas. Esa vez, regresé equivocadamente victorioso con una diminuta presa.
Ahora, me doy cuenta del desmedido acto, y solo me queda reparar tardíamente el daño que causé, invocando a cada uno de los habitantes de este planeta a preservar toda especie viva por que es muy posible que otras generaciones ya no puedan disfrutar, por ejemplo: el maravilloso vuelo del colibrí.
Ahora, me limito a “capturar” cualquier especie viva solo con mi cámara fotográfica